En mis dedos hay rìos de palabras abrasadas
que desbordan el amor que mi boca no habla.
Palabras en llamas...dedos que estallan
en el teclado angustioso, descomprimiendo mi alma.
Mis dedos son rìos de volcànicas palabras
que atraviesan el velo sensible que nos separa.
Mis dedos son clavos que atraviesan brasas
y perforan la herida de mi soledad desolada.
Son mis dedos tumbas de caricias nonatas
que se ahogan dolorosas en mi garganta.
Mis dedos son extremos sensoriales de mi alma
que en este torrente buscan tu cara.
En mis dedos expiran dulzuras apasionadas
que no alcanzan a rozarte...y se apagan.