Mira las hojas de mi otoño como llegan a mi puerta
en los brazos de la brisa crepuscular que las seca.
Este otoño es arrastrado por el invierno que apremia
y las hojas de mi otoño le llevan mil estaciones
a las de tu primavera.
No quieras recoger mis hojas que a tus manos, deshechas,
llegan como mi alma, que de tus ojos se aleja.
No te detengas en mi otoño, ve con tu brisa fresca
y no dejes en mis ojos inquietudes que a esta hora
me hablan sólo de tristeza.
La sabiduría Altísima que la naturaleza encierra
nos dirige a la madurez de una vida plena.
Aprende a encontrar el verano que dé color a tu escencia
y apertrechate de aromas vitales para tiempos carentes
...no quieras recoger mis hojas, deshechas.
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